La práctica de Boca en Casa Amarilla giró en torno a Juan Román Riquelme y el misterio se develó pronto porque el cuerpo técnico y los médicos decidieron que el enganche de Boca tampoco viaje mañana a Ecuador, para el partido del jueves contra Cuenca, por el Grupo 2 de la Copa Libertadores, en el que el equipo de Ischia va puntero, con 12 unidades. También se supo que Luciano Figueroa sigue internado en la Clínica de los Arcos porque no pudo superar del todo el problema en los riñones. El sábado a la noche debió ser internado de urgencia por un cólico, y si bien está mejor, todavía no recibió el alta de los médicos. A Lucho le encontaron una piedra en uno de sus riñones y tratarán de que la despida naturalmente, es por eso que se demoró su salida de la clínica. En caso contrario, será sometido a una pequeña intervención quirúrgica, lo que le demandaría más días de recuperación. Los otros dos que se cayeron son Juan Forlín, con una distensión en el aductor izquierdo y Julio César Cáceres, que tiene fatiga en el aductor derecho, por un desgarro que casi lo deja afuera del superclásico.



