Todos los caminos conducen a que Fabbiani va a ser suplente en la Bombonera. Gorosito le pidió silencio porque "tenemos que hablar adentro de la cancha". ¿Es un castigo o una carta brava en la manga?
Contradicciones del fútbol, Fabbiani tiene muchas chances de perderse el partido que soñó en la época que admiraba a Francescoli desde la tribuna. Y si bien hace semanas ya mostraba todo su entusiasmo desde Tandil con frases como "voy a hacer callar la Bombonera" y "me van a tener que marcar entre todos", ahora siente el sabor agridulce de quien se puede quedar afuera de una velada mayúscula. Pero igual algo larga... "Este es el clásico que más seguro estoy... ¿Qué pasa si me tiran ravioles? Sería bueno que piensen en la gente que no tiene para comer...", dice el Ogro a las apuradas, camino a su camioneta, después de esquivar los micrófonos toda la semana.El 13 de febrero del 2004, Fabbiani hizo su primer gol en Primera. Fue en la Bombonera, en un Boca 2-Lanús 2. El entrenador visitante era un tal Gorosito y recién puso al delantero en el segundo tiempo. Ahora, le pidió que cierre la boca. ¿Así buscará que la abra como hace cuatro años?



