En Casa Amarilla, todas las miradas apuntan hacia la ausencia. Y no se trata, justamente, de Sebastián Battaglia, quien ayer sufrió un leve esguince de tobillo. Aunque tampoco se deja ver. La duda, la gran duda, sigue tratándose de Juan Román Riquelme, dueño de –entre otras cosas- una fascitis plantar nodular. Dicho en español, un nódulo en un tendón que se pega en la parte inferior del talón. Y duele. ¿Probaste alguna vez caminar con un vidrio clavado en la planta del pie? Bueno, ese dolor tiene en duda al 10. Aunque ya avisó que, contra River, quiere jugar. Jugar parado al menos. Digan lo que digan...
BOCA VS FLUMINENSE



