Boca es uno con Riquelme y otro sin él. Y contra Cuenca volvió a demostrarlo. El local mostró fragilidad en todas sus líneas, pero aun así se quedó con los tres puntos y sigue soñando con el pasaje a los octavos de final. De todas maneras, en el Xeneize no deberían encender la alarma: se sabe que Boca es Boca y que cuando juega la Copa está en su salsa. Sólo una tragedia podría dejar al equipo más copero del continente eliminado del certamen. Habrá que esperar hasta el jueves.
BOCA VS FLUMINENSE



