Gorosito quiere olvidar ya la derrota con Racing porque mañana se viene Nacional: "Hay que jugar con corazón caliente y cabeza fría".
Quieren que hablemos un rato?". Gorosito tiene ganas de contar. De analizar la caída en Avellaneda una vez más y de fijar posición sobre las patadas y pisotones que vio todo el Cilindro menos el árbitro Collado. De recurrir a la diplomacia para distanciarse del verborrágico Caruso Lombardi sin mostrarse inocente ni ingenuo. Y hasta de bajarle un mensaje de fortaleza al plantel de cara a un duelo contra Nacional que se convirtió en determinante para la supervivencia en la Libertadores. Es domingo, River no juega ni va a misa, pero se entrena en Ezeiza. Y Pipo quiere decir lo suyo: "Siempre duele una derrota, pero el fútbol te da revancha en forma constante, como ahora que debemos jugar contra Nacional. No te da tiempo de caerte anímicamente. Y al que se caiga, hay que sacarlo y poner a otro que esté mejor".



