A esta altura del torneo Clausura, Huracán es cosa seria. Sin un fútbol de alto vuelo, pero con mucha presencia, el Globo fue más que Tigre en Victoria, se impuso 1-0 y se metió de lleno en la pelea por el título.
La frase, dicha por Cappa en la semana, puede parecer obvia. O insulsa. O hasta boba. "Quiero ser campeón", dijo sin que se le mueva el bigote. ¡¿Y quién no quiere ser campeón?! Es como decir "no me gusta perder". ¿A quién le gusta perder? El tema es que esta frase en la boca del DT suena a trazar un objetivo. A decir "allá vamos". En definitiva, Cappa no se hace el gil. No dice "queremos sumar o entrar a una Copa". No. Dice quiero ser campeón. Sea en este Clausura o en el Apertura, pero la idea está. O sea, Cappa no se hace el desentendido, no la tira afuera. Y su equipo juega a su imagen y semejanza. Porque tampoco se hace el distraído. No sale a ver qué pasa. A ver qué le propone el rival. El Globo intenta ser protagonista. Asume riesgos. Y sus hinchas se ilusionan.



