El sueco, máximo artillero de Italia en la temporada pasada, no puede esperar más. "Cuando todo se haya acabado seré el hombre más feliz del mundo", dijo. Ibra fue el máximo goleador de la última temporada en Italia con 25 goles y protagonista en las asistencias con 23. Sin embargo, la humildad se apodera de él: "Quiero aprender cómo juegan. Hay campeones en cada línea y quiero aprender cosas de ellos", cerró.



